Una máquina de inyección de PVC (cloruro de polivinilo) es un sistema especialmente diseñado para procesar de forma segura y eficiente este termoplástico ampliamente utilizado pero problemático. La principal preocupación con el PVC es su sensibilidad térmica; comienza a degradarse y liberar gas ácido clorhídrico (HCl), corrosivo, a temperaturas superiores a 200 °C. Por ello, la máquina está construida con materiales resistentes a la corrosión, como cilindros bimetálicos con aleaciones a base de níquel y husillos recubiertos con cromo u otros revestimientos inertes. El diseño del husillo es fundamental: normalmente se trata de un husillo de baja relación de compresión (entre aproximadamente 1,5:1 y 2:1) con una transición gradual para minimizar el calentamiento por cizalladura. El control de temperatura debe ser preciso y uniforme en todas las zonas del cilindro, utilizando a menudo circuitos de refrigeración por agua para eliminar activamente el exceso de calor y mantener una temperatura de fusión típicamente entre 170 °C y 190 °C. La máquina debe incorporar una válvula de no retorno ajustada para garantizar un tamaño de inyección constante y evitar que el material se estanque en el cilindro. Debido al riesgo de liberación de gases, la máquina suele estar equipada con sistemas adecuados de ventilación en la zona de la boquilla. Las máquinas de inyección de PVC se utilizan para fabricar una amplia gama de productos, desde accesorios de fontanería rígidos y perfiles para ventanas hasta cables flexibles y tubos médicos. Para el PVC rígido (uPVC), se requiere una presión de inyección más alta y una velocidad de husillo más rápida, mientras que el PVC flexible (con alto contenido de plastificante) exige un control cuidadoso de la temperatura para evitar la volatilización del plastificante. Al adquirir una máquina de inyección de PVC, es esencial verificar su compatibilidad con la formulación específica de PVC (por ejemplo, estabilizantes a base de plomo frente a estabilizantes de calcio-zinc), la disponibilidad de componentes endurecidos y resistentes a la corrosión para una larga vida útil, y la integración de características de seguridad para proteger a los operarios de posibles exposiciones.